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Carlos Cruz-Diez, sobre el color en el arte
cultura.unam.mx - Christian Gómez

(12.11.2012)

Con el fin de mostrar sus diferentes exploraciones sobre el tema, la exposición retrospectiva Carlos Cruz-Diez: el color en el espacio y el tiempo se presenta en el MUAC hasta el 24 de febrero de 2013. Entre pinturas, dibujos, serigrafías, estructuras y ambientes cromáticos, maquetas y un video documental sobre sus proyectos en el espacio público, se presentan 120 obras realizadas desde 1940 hasta la actualidad 

 

Eran los años cincuenta y Carlos Cruz-Diez (Caracas, 1923) comenzaba su carrera como artista. Tenía preguntas sobre el color cuando otros ya lo habían descartado como tema de trabajo. ¿Se había dicho ya todo? A Cruz-Diez le parecía lo contrario y desde entonces desarrolla una investigación que hace de la participación del espectador en la experiencia del color su eje fundamental.

Con el fin de mostrar sus diferentes exploraciones sobre el tema, la exposición retrospectiva Carlos Cruz-Diez: el color en el espacio y el tiempo se presenta en el MUAC hasta el 24 de febrero de 2013. Entre pinturas, dibujos, serigrafías, estructuras y ambientes cromáticos, maquetas y un video documental sobre sus proyectos en el espacio público, se presentan 120 obras realizadas desde 1940 hasta la actualidad.

Responsable de un proyecto de cinco años de investigación y sistematización del cuerpo de obra de Cruz-Diez, la curadora Mari Carmen Ramírez explica que éste generalmente es referido como integrante del movimiento cinético venezolano, lo cual es una falacia pues no existió tal cosa: hubo artistas locales que participaron en el movimiento generado en París, pero al hablar de este artista se trata de un malentendido; no sólo se ocupó del cinetismo sino del color, con el que llegó a soluciones radicales, como llevarlo de soportes bidimensionales hacia el espacio y el tiempo.

¿Qué entiende entonces por color? Ramírez, directora del departamento de investigación de arte latinoamericano del The Museum of Fine Arts, Houston (MFAH), espacio donde se concibió la muestra, explicó que el descubrimiento de Cruz-Diez es que el color no es, como acostumbramos pensarlo, un pigmento sólido sobre un soporte sino un elemento inestable: no es sólido y depende de la interacción de la luz con un pigmento, pero también de la manera en que el ojo procesa esa relación.

"Para nada es un elemento fijo y esa inestabilidad es su punto de partida para desarrollar toda una propuesta innovadora: él se plantea que el color es un evento, un acontecimiento, un proceso que se va desencadenando en el espacio y en el tiempo; depende de la luz y la posición del espectador ante un soporte específico", precisó.

Problemas artísticos

De acuerdo con la curadora, el artista ha reflexionado profundamente su obra y ésta tiene un sustento teórico, de manera que el acervo al que se enfrentó estaba en cierto modo sistematizado. Así, la muestra pudo dividirse claramente en ocho líneas de investigación.

"Como muchos de su generación, es un artista que trabajaba sobre problemas. Planteaba uno específico y trabajaba una serie de obras relacionadas con él; una vez se agotaba o llegaba a la solución, pasa a otro problema", dijo.

Uno de los ejes más significativos, por ejemplo, es el de las fisicromías. A partir de nociones de las teorías del color y la percepción, así como de la fisiología de la visión, el artista generó la fisicromía, un soporte que elimina la bidimensionalidad del plano a partir de una estructura de líneas paralelas hechas con cartones cuyas caras son pintadas de distintos colores. Llama a eso "módulos de acontecimiento físico" y le permiten explorar lo que ha llamado "color físico".

"En esos módulos se da toda una serie de operaciones que, entre adiciones y desplazamientos, suman la experiencia del color. Eso quiere decir que una fisicromía no es una sola sino miles de efectos generados en esa superficie y la suma de estos es la obra de arte. Para producirlos, el espectador tiene que participar. Si no hay un ojo que mire y un cuerpo que se mueva no existe la experiencia del color".

Otras investigaciones implican adiciones saturaciones, interferencias y el salto hacia el espacio público del color.

Entre lo modernos y lo contemporáneo

La pertinencia de esta exposición en el Museo Universitario Arte Contemporáneo responde a un interés entre las líneas expositivas de éste de ofrecer genealogías de las prácticas artísticas contemporáneas. En el programa de trabajo de Cruz-Diez, propio de un artista moderno en la resolución de problemas, se advierten cambios de metodología que lo vinculan con los contemporáneos.

"En cierta medida, artistas como él son punto de partida para muchos contemporáneos. Mucho del trabajo del arte contemporáneo está volcado sobre la investigación; los artistas se vuelven investigadores, quieren documentar diferentes aspectos de la sociedad y muchos incluso adoptan recursos derivados de las ciencias y otras disciplinas. Él sería una especie de modelo", indicó Ramírez.

Además, dijo, esta investigación sobre el color no es necesariamente estética sino un problema de comunicación.

"Es un aspecto importante porque al arte contemporáneo no le interesa la estética tampoco y lo que quieren es comunicar significados al público. Para Cruz-Diez esta investigación del color tiene como objetivo sensibilizar a la gente, usar el color para proveerles otras experiencias que iluminen sus vidas o los haga ver su entorno de otra manera. Hay en cierto modo un objetivo político en el sentido más amplio de la palabra: de liberación de las capacidades del individuo".

En ese sentido, el artista busca llevar el arte a la vida cotidiana; integrarlo, como planteaban las vanguardias artísticas del siglo XX. Por eso lo ha llevado al espacio público, con la intención de que el arte no sea una cosa de contemplación estética sino parte de la vida diaria. De acuerdo con la curadora, forma parte de esta utopía al llevar el color hacia una dimensión democratizadora donde todo el mundo participa en la creación.

La exposición se realizó  en el MFAH en coordinación con la Cruz-Diez Foundation. Ha itinerado por América Latina, primero en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) y ahora en el MUAC hasta febrero de 2013. De manera complementaria hay un catálogo, el documento más completo de la obra del artista hasta la actualidad, con una cronología de su producción, fotografías y entrevistas al autor y otros artistas.

Source : cultura.unam.mx - Christian Gómez

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