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Los colores del maestro Carlos Cruz-Diez
Elimpulso.com - Esteban Castillo

(19.12.2012)

Cuando llegué a la Escuela de artes Plásticas, cuando apenas aprendí a que mezclando azul y amarillo, daba verde, y que rojo con amarillo, era naranja, al mismo momento, oía hablar de Carlos Cruz-Diez, como un gran diseñador. Cuando salió una entrevista realizada por el periodista Carlos Díaz Sosa en el diario El Nacional, 4 de septiembre 1966, la leí y la he conservado hasta el momento. En esa entrevista, el maestro Carlos Cruz-Diez decía: “Actualmente los pioneros del arte, son latinoamericanos: argentinos, brasileños y venezolanos”. Allí comentaba de la importancia del arte cinético y el aporte del maestro Jesús Rafael Soto y dice: “Todo el mundo ve a Jesús Soto como un gigante, en Venezuela es un enano”. Para esa misma fecha, fue que yo conocí al maestro Carlos Cruz-Diez. Me le presenté y vino a ver mi obra, que para ese entonces yo estaba exponiendo en el Salón Arturo Michelena. Yo todavía no sabía de mi futuro viaje a París.

Pero regreso a esa pagina amarillenta donde el maestro Carlos Cruz-Diez analiza todo los procesos creativos del arte y nos lleva al mundo de los impresionistas, de Paul Cezanne, de la exploración en el arte. Nos habla de sus búsquedas, de los colores aditivos y sustractivos.Habla de hacer nuevas proposiciones.“Yo descubrí las transformaciones del color” y él, las había descubiertos porque tenía un gran conocimiento, todas esas experiencias de diseñador, de la técnica y los efectos de la tricromía o de la cuatricromía, del fotograbado, los conocía, sabía muy bien, como se comportan los colores. Aunque se fue cansado de Caracas porque le decían dibujante y empleado de una compañía petrolera. Los dibujos en la revista “El farol” y los cuadros de esos niñitos elevando papagayos en medio de los ranchos caraqueños eran sus actividades. Su camino: era investigar. Tenía confusión, sabía que no podía pintar como Cezanne o Picasso.Viajar ir a España, pasar por París regresar a Venezuela y después decidir volver a París. Quedarse y trabajar su obra. Confrontar sus creaciones.Las investigaciones, estudiar, ensayar… y su obra se fue orientando al color que se transforma, los conceptos de participación del espectador comienza a formar parte de sus experiencias.

Llegué a París en Octubre 1967, y, mi primera visita, fue al taller del maestro Carlos Cruz-Diez. Estaba trabajando unas serigrafías y me dijo: “Notas estos dos colores que yo imprimí, y observas éste amarillo”, y, era verdad el amarillo estaba allí, por efectos ópticos, se producía por la suma visual de los otros dos. El maestro Carlos Cruz-Diez es un trabajador de todos los días, una vez me dijo: El arte es una profesión de viejo, y, hablando de edad, el maestro viene de cumplir 89 años.Hoy, pleno de vida, de entusiasmo y de afán creador. Hay que trabajar siempre, y es verdad, que desde que lo conozco y lo he visitado, lo he vistotrabajando, pero siempre, ha tenido un tiempo para mí. Para tomarse un Cafecito, como el muy familiarmente me decía cuando yo iba a visitarle a su taller, en la Rue Semard, en París, donde está todo ordenado, donde los colores se mezclan sabiamente y los nuevos materiales aluminio, plexiglás y otros materiales se unen en simbiosis para ser utilizados en sus fisicromias.

Tuve el privilegio de ver cuando estaba haciendo la maqueta para el Monumento al sol, o ver y oír sus conceptos y planteamientos cuando con luces de colores hacía sus investigaciones sobre sus trabajos de Cromosaturaciones. Esas visitas las recuerdo como experiencias y vivencias fabulosas con un artista que vive para su arte, como lo es Carlos Cruz-Diez. En el año 1973, fui invitado por primera vez en París, al Salón de Grands et Jeunes d'aujourd'hui, participaba con un cuadro de dos metros por cincuenta centímetros, los responsables de hacer el montaje estaban enredados con mi obra y no encontraban el espacio dónde colocarlo. En ese momento, llegó el maestro Carlos Cruz-Diez agarró mi cuadro y lo fue ubicando hasta que encontró el espacio donde tenía que ir.

Siento una gran emoción por todos los triunfos del maestro Carlos Cruz-Diez, artista que con su dedicación, investigación y perseverancia,ha construido un gran imperio de colores, donde líneas, armonías y formas que aparecen y desaparecen; colores que están en el espacio, que se construyen en nuestra imaginación, ese color físico, coloretéreo que colorea superficies, que modifica nuestra visión, que se combinan en diferentes armonías y que hoy andan por el mundo... y, la hoja de mi viejo periódico El Nacional, cambió de color, el papel del periódico está amarillenta; era blanca y Carlos Cruz-Diez la transformó, a través de los años, ese ha sido, su gran aporte al arte universal, modificar, trasformar… Carlos Cruz-Diez, un gran maestro de los colores.

Source : Elimpulso.com - Esteban Castillo

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