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Los cambios del color
El País Uruguay - Victoria Verlichak

(06.01.2012) 

MALBA-FUNDACIÓN Costantini eligió festejar sus 10 años de existencia con una sorprendente y necesaria muestra: "El color en el espacio y en el tiempo", de Carlos Cruz-Diez (Caracas, 1923). Como parte de la celebración, la exhibición central está acompañada por otras dos que proponen un nueva mirada a la obras de la colección, junto a 15 piezas (Torres-García, Gego, Oiticica, Siqueiros, Soto) cedidas en comodato por The Museum of Fine Arts de Houston, y un repaso por la historia del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, con testimonios (inclusive del público), catálogos, videos.

Marca arquitectónica y cultural ineludible de Buenos Aires, Malba asimismo publicó dos libros referidos a la historia de su colección y del museo, que Eduardo F. Costantini espera ver crecer. Tiene pensado expandirse por debajo de la plaza adyacente (proyecto que espera aprobación en la Legislatura de la Ciudad) para aumentar en un 50% los espacios de exhibición, más auditorios, talleres para chicos, espacio de esculturas, restaurante.

Revalorización. La excelente muestra de Cruz-Diez corrige algunas concepciones erradas sobre el artista y lo ubica en el contexto internacional como pionero del trabajo con el color y el espacio. Tras la inauguración, el maestro venezolano que vive y trabaja en París desde 1960 -y dirige además talleres en Panamá, Miami y Caracas- dejó una estela de frescura y energía en Buenos Aires. Con 88 años, Cruz-Diez mostró también su felicidad por estar acompañado por toda su familia, con quien trabaja en forma cotidiana.

Aun cuando las obras de Cruz-Diez integran las colecciones permanentes de prestigiosas instituciones (MoMA, Museum of Modern Art de Nueva York; Tate Modern de Londres; Centre Georges Pompidou de París; Museum of Fine Arts de Houston; Musée d`Art Contemporain de Montreal; Musée d`Art Moderne de la Ville de Paris, entre otras), esta es la primera retrospectiva dedicada al artista tanto en América Latina como en Estados Unidos y en Europa.

TRANSCROMÍAS Y FISICROMÍAS. Organizada por The Museum of Fine Arts y Cruz-Diez Foundation (creada en 2005), ambos de Houston, y curada por Mari Carmen Ramírez (curadora Wortham de Arte Latinoamericano y Directora del International Center for the Arts of the Americas, MFAH, Houston), la muestra se desarrolla en forma cronológica y ubica al artista lejos del pelotón de los cinéticos donde se lo había arrinconado por décadas ya que emergió como artista a mediados de los años cincuenta cuando florecía en París el movimiento cinético."Considerado por lo general en el contexto del arte cinético, la significación del gran cuerpo de obra producido por Cruz-Diez desde 1950 se extiende más allá de las cuestiones del movimiento, la vibración y la pura `retinalidad`", señala la curadora.

"El color en el espacio y en el tiempo" difunde y pone en perspectiva más de 60 años de trayectoria, que tiene al color (antes que al movimiento) como inicio y centro del trabajo del artista. La pieza Transcromía (originada por la superposición de tiras transparentes de colores que, ubicadas a diversas distancias y en determinado orden, penden libremente de una estructura) recibe a los visitantes. "A medida que el observador se mueve frente a la obra, los colores cambian debido a su posición, la intensidad de la luz y el color ambiente. Por su transparencia, las transcromías ofrecen una visión de la naturaleza que ha sido modificada por el fenómeno de la sustracción", explica el artista.

Entre las 120 obras exhibidas -pinturas, dibujos, serigrafías, estructuras y ambientes cromáticos, además de maquetas y un video documental sobre sus proyectos de intervenciones urbanas, desde el año 1940 hasta la actualidad- se incluyen tempranas pinturas figurativas en las que aún no se intuía al artista que es hoy. Luego, el notable montaje permite acompañar y apreciar tanto el proceso intelectual que llevó a Cruz-Diez a sus experiencias cinéticas y a investigar los efectos ópticos del color como a sus estudios sobre los orígenes y la realidad autónoma del color. Asimismo, se observan los descubrimientos y cambios técnicos, desde la manualidad (para pegar a mano maderitas y cartoncitos) hasta el uso de tecnología digital (en impresiones sobre tiras de aluminio cortadas a máquina) para hacer vibrar y virar a los colores, como en las Fisicromías, o sea, "series de color físico".

situaciones. Casi desde el comienzo de su carrera, el artista investigó el color como un organismo viviente en "constante estado de transformación". En ese sentido, considera que el color es inestable, "es una situación" resultante de la proyección de luz sobre los objetos y de la manera cómo ésta es procesada por el ojo humano. Así es posible percibir los pasos que condujeron al artista a crear lo que él llama "événements". Ramírez apunta que estos acontecimientos "son situaciones sin precedente en las que el color ocurre, convirtiéndose en varias cosas al mismo tiempo: una dimensión insospechada del espacio; una experiencia desbordante, en tiempo real; y un medio esencial de re-condicionar y estimular nuestros sentidos".

La participación del público es decisiva en Ambiente Cromointerferente, donde los visitantes ingresan a una habitación pintada de blanco en la que dos planos de color se mecen en continuado, proyectándose en bandas sobre las paredes y el piso, resultando en volúmenes contiguos (incluidos los cuerpos de los espectadores) dentro del color.

Muy anteriores a las de James Turrell (pero escasamente difundidas), las propuestas de luz y color, o las ambientaciones de Cruz-Diez en las que "aísla el color en bruto y crea una exhibición de situaciones cromáticas puras", alteran la apreciación visual y espacial del visitante. La exhibición culmina en una cromosaturación, desplegada en una secuencia de tres espacios en donde el público ingresa descalzo. Es preciso coincidir con Ramírez cuando dice que "Su logro clave -expuesto ampliamente en esta muestra- pasa sin dudas por su contribución a la teoría y a la práctica del color".

La exposición continuará hasta el 5 de marzo de 2012 en el Malba. Después se verá en la Pinacoteca de San Pablo y en el Museo de Arte de Lima (MALI).

Source : www.elpais.com.uy - Victoria Verlichak
 

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